Wednesday, February 11, 2015







¿Cómo escribir un buen relato de viaje?*

Hoy en día circulan miles de blogs y webs sobre viajes en Internet. Algunos de ellos, la mayoría, están destinados a familiares y a amigos y no tienen mayores pretensiones que funcionar como una especie de diario de viaje. Otros se centran en ofrecer noticias, hechos curiosos o información sobre lugares en formato blog y algunos, los menos, tratan de aportar cierto sello personal a la forma de narrar. Sea cual sea el modelo, creo que no está de más aprender de los expertos. 
El primero de ellos es el libro Lonely Planet Guide to Travel Writing de Don George, editor de Lonely Planet, y se centra más en lo que se suele denominar como narrativa de viajes, es decir, en cómo preparar, estructurar, manejar el estilo y dar vida a un relato de viajes.
El segundo, más generalista, es Travel Writing 2.0 de Tim Leffel, fundador de la web Preceptive Travel, que, aunque también habla sobre estilo, se centra sobre todo en las diferentes posibilidades de ganar dinero con la escritura de viajes mediante una aproximación honesta y realista a este mundo. 
A continuación y extraídos de ambos textos, un listado de 12 consejos o propiedades que debe tener un buen relato de viajes.
• 1. Un relato se debe preparar antes y durante el propio viaje. 
Guías, diarios y revistas locales o literatura de viajes sirven como fuente de información para comprender mejor la cultura, la historia, las costumbres y también qué es lo que les interesa o les preocupa a los habitantes del lugar que visitas. Durante el viaje es preciso observar y registrar, cultivar los encuentros, dejarse llevar por la curiosidad. El arte de tomar notas está en prestar atención.
• 2. Todo relato precisa de un hilo conductor, un tema central.
Ese tema es el objetivo principal y debe descartarse todo aquello que no venga a cuento: ¿necesita el lector saber esto? Es bueno pensar en el relato como bloques que se soportan uno a otro, que se encajan.
• 3. Todo comienzo debe inducir a continuar leyendo.
 Sea mediante la intriga, sea ofreciendo pistas de que lo que viene a continuación será entretenido, sea introduciendo preguntas que serán respondidas más adelante…
• 4. Controla las transiciones. Las transiciones entre párrafos suelen usar un detalle, un tema o una imagen de la última frase para conectar con el siguiente párrafo. En una descripción cronológica la secuencia temporal actúa como nexo, pero se ha de asegurar que el lector te sigue. Para hacer una ruptura clara un elemento gráfico es de mucha ayuda.
• 5. Juega con el tiempo como si fuera un acordeón:
Desarrollando y profundizando en secuencias de poco tiempo real pero mucha significación (in) (una escena en un mercado, una conversación importante) y resolviendo un largo espacio de tiempo real en una o dos frases (out) (el paso de una aduana, un trayecto anodino)
• 6. Un buen final tiene tres objetivos: 
Conducir a una conclusión que cierre el relato; enganchar el final con el principio y devolver al lector al mundo. Se puede buscar un final que lleve a nuevas direcciones o a nuevas conclusiones que las apuntadas; o simplemente que incida en la conclusión correcta, en la buscada.
• 7. Usa Diálogos y Personajes.
Los diálogos sirven para amenizar un relato, variando su ritmo y humanizando la historia, creando calor y resonancias en el lector mediante coloquialismos, réplicas o formas de hablar. En otro nivel, los personajes iluminan el lugar, y a menudo ayudan a impulsar y elevar la historia. La conexión humana es el elemento más poderoso del viaje porque abarca culturas y experiencias, crea un puente entre la historia y el lector.
• 8. Escoger los detalles correctos es la clave de una descripción.
Es decir, hay que tratar de aislar aquellos que representan las principales características, aquellos que resultan más evocadores, aquellos que puedan resultar más absorbentes para el lector. Las anécdotas son, simplemente, versiones expandidas de las descripciones, conjuntos de detalles que precisan ser filtrados y elegidos según converjan con el conjunto del relato. 
• 9. Siempre mostrar, no explicar.
“No expliques lo que tus personajes sienten, muéstralo”. Revela su interior a través de lo que hacen o dicen y deja al lector que extraiga sus propias conclusiones, que imagine. Lo mismo aplica a uno mismo. 
• 10. Usa la “voz” del relato para comunicarte
La voz del relato es el instrumento para reflejar la personalidad y el estilo del escritor. Debe mostrar una conexión con el lugar, con lo que vive, reflejar su humanidad y sonar natural. Evita las explicaciones, las opiniones, sobre todo en relación a timos o decepciones. Se supone que eres suficientemente experto como para soportarlo.
• 11. Haz que tus verbos actúen y que tus nombres expliquen:
 Un error común de principiante es escribir demasiado: rellenar de adjetivos y adverbios floridos las frases. Relee cada palabra y recuerda siempre que menos es más.
• 12. Reescribe y autoedítate: 
Una buena práctica es escribir tres borradores de un artículo. En el primero se escribe todo lo que tienes en la cabeza sobre la historia: incidentes, impresiones y lecciones. Aquí es mejor no parar mucho para reescribir. El segundo es donde se resitúa la historia para que tenga fluidez y lógica, moviendo y eliminando párrafos, contenido, identificando los huecos que requieren de más desarrollo. Pregúntate si el lector dispone de toda la información para recrear la experiencia, si todo tiene coherencia. El tercero es la micro-edición, cuando se lee de forma lenta y precisa, poniendo atención en el estilo y la prosa, en las palabras, en las transiciones y en el ritmo.

* Tomado de http://www.vaiven.org/?p=3332
** Fotografía de Australian Traveller